Volando, como todos los años. No me canso de repetir eso de este año mejor
aún , como si el anterior no hubiera sido bueno. Los principios de este
prometen, sobre todo por lo trainspotiniano del asunto.
Apunto, como una de esas cosas que parece que uno ha descubierto ahora pero
que, al reflexionar, resulta que no es la primera vez que pasa: el estrés del
alrededor provoca estrés en uno. No hay nada como intentar preparar dos
exámenes como para despertar mi lado más friki y no tener tiempo para
absolutamente nada. En tiempos pasaba cuando llegaba la época de exámenes en
la universidad: no había manera de concentrarse en eso, se me ocurrían un
montón de trastadas ( frikadas , para el no friki) que hacer por aquí y por
allá. Y ahora ocurre igual. Me pregunto si aquellos que les da por otras
cosas, como escribir o componer, les pasa lo mismo: una tercera obligación te
despierta el lado oscuro.