Este fin de semana ni Pamplona ni Castellón, Madrid. Venía Claude por
España y nos decidimos a quedar allí, antes de que luego él se fuese
para Burgos, Almería o Barcelona. Y así fue.
Anécdotas… las hay. El martes ya no encontré billete para ir en tren,
como tenía pensado para descansar un poco de tanto coche, así que me
compré billetes de autobús. El viernes me encuentro con unas conocidas
(4),
amigas del alma de una famosa compañera de clase, que se iban a
pasar el fin de semana de fiesta allí. Pero se habían quedado sin sitio
donde dormir, porque la amiga que se iban a ver tenía que irse a
nosedonde, así que se iban a la aventura. Por eso de echarles una mano,
les busqué teléfonos de 5 hostales, pero no tuvieron suerte. Así que
utilizando mis increíbles habilidades de meterme en la boca del lobo,
acabaron las 5 chicas conmigo, pero sólo para dejar las maletas (en el
momento que se enteraron de que venía Aitziber se cortaron un poco, y
cuando le vieron la mirada asesina, un poco más ;).