Al menos yo, que pensaba que algo sabía, he tenido que darme un buen baño de humildad después de intentar hacer este quiz. Apareció en la revista ;login: en 1984 y lo mejor fue el premio: una cinta original con el Unix Version 2.
Hace un tiempo ya que escribí sobre los gazapos ortográficos del amigo XP (pereza me da arrancar el vista ahora para ver si sigue). Esta vez le ha tocado al VirtualBox, que durante el proceso de instalación te suelta una lindeza exactamente igual:
A ver lo que tardan, aunque me da que no serán años.
Una presentación que me ha encantado y que anima a darle una vuelta de tuerca a muchas cosas.
Vía: José Florido.
En tiempos de infancia, venía a Madrid todas las navidades por eso de estar toda la familia junta. Recuerdo un año, no cuál exactamente, que me llamaron muchísimo la atención unos carteles en las paradas de autobús. En ellos aparecía una cafetera con el asa del mismo lado que el pitorro por donde debería salir el café. Y no lo entendía. Era una cafetera para masoquistas. Fue entonces cuando mi padre me intentó explicar el significado de masoquista y seguí sin entender nada... ¿hacerse daño a propósito? Si ya cuando me caía yo solo y me destrozaba una rodilla ya sufría, ¿qué sentido tenía disfrutar del golpe?
El caso es que hoy, gracias a Nacho, he descubierto de qué eran esos carteles. Y es que por aquel entonces, al no haber internet (prácticamente, vamos) no hay apenas referencias. Se trataba de una exposición llamada Objetos imposibles y era de Jaques Carelman.

Historia al azar
