Después de leer esto, donde se ve que un negocio chino crea un cartelón con lo que cree que es su nombre traducido al inglés cuando en realidad es Translate server error, me ha vuelto a la memoria algo parecido que nos pasó hace unos 4 años.
Era el cumpleaños de mi amigo Dani, que por aquel entonces estaba con una chavala rusa, en Múnich. Y por hacerle la coña una señorita (Vicky) le intentó poner feliz cumpleaños con un buen rotulador de punta gorda en la caja donde habíamos metido todos los regalos. A falta de ruso, traductor automático de google. Hay que decir que no es lo mismo currarse una traducción a un idioma cercano que a otro que utiliza un alfabeto como el cirílico. Y ya nos podemos imaginar el resto de la historia: allí no se felicitaba nada, allí ponía «google no ha encontrado una traducción para su texto».
Pero ya era demasiado tarde ;)

Historia al azar