Y aquí estoy de nuevo, después de una semana en blanco,
currando otra vez. Ha sido primer día y eso significa, por desgracia, no
hacer mucho. He llegado a las 9, sin saber a qué hora había que aparecer
por el servicio de recursos humanos. A firmar papelotes, uno detrás de
otro. ¿Tarjeta de la seguridad social? No la tengo. ¿Título
universitario? No lo tengo. ¿Foto? No la tengo. Vamos, que mañana me
toca entregar más papeles (y mira que hace cosa de 3 semanas pregunté
qué es lo que me hacía falta y obtuve un tú sólo te pasas...).
El despacho, que será de unos 10 metros cuadrados, lo comparto con
Lourdes que está más con temas de aplicaciones y gestión. De cara tengo
el despacho de Juanjo y Joselito.
Me he pasado el día haciendo copia de los datos que pudiese haber de
importancia en el equipo y reinstalando. Pensaba poner, como siempre,
una Slackware, pero al final me he dejado llevar por la tentación de
probar algo nuevo y le he dado una oportunidad a Ubuntu. Como
todavía no existo en los directorios ni bases de datos, no tengo ni mail
ni ná.
Un día ligero. Son las 15.10. Y toca irse ya a casa ;)