Curioso el proyecto que he encontrado hoy a través de Slashdot: una
biblioteca distribuida. Ya sé que el nombre puede sonar un poco
raro, pero la idea es muy simple: una base de datos que almacena
los libros que tú tienes (o que tienes y deseas compartir). Los que
tienes tú y el resto de usuarios de la biblioteca. El propio servicio
te permite contactar con el dueño del libro que buscas para negociar la
cita. Parece que, además, permite calificar a los usuarios por su nivel
de cumplimiento de fechas de devuelta, por cuánto te estropean los
libros, ... Vamos, para tener una idea de a quién le dejas tus libros.
A partir de un número
razonable de usuarios y bibliotecas personales, puede resultar un
repositorio de lo más apetecible.
El proyecto se llama Distributed
Library Project y ha nacido en el área de la bahía de San Francisco.
Por supuesto, si queremos formar parte de una iniciativa así no
deberemos hacerlo en dicha página, sino que deberiamos buscar un
servicio equivalente en nuestra ciudad. Cosa que veo un tanto imposible
en estos momentos, pero quién sabe dentro de unos meses (sólo hay que
ver el furor que causa el bookcrossing). Con toda la buena intención
del mundo, los responsables de la innovadora biblioteca han publicado el
software que han desarrollado para llevar a cabo su objetivo.
Dejando un poco de lado el tema de si el software que se ha publicado es
software libre o no (que sí lo es, pero nos da igual en este
caso), lo importante es cómo compartir con extraños está dejando
de ser una utopía. También hay que decir que yo creo que España, o la
sociedad española más bien, tiene
poca costumbre de compartir absolutamente nada: sólo hay que ver la cara
que pone mucha gente cuando dices que tus pantalones son de segunda
mano. "¿Y no te da asco?"
, te dicen. Quizá sea cuestión
de más tiempo. Quizá tenga yo una visión equivocada de la sociedad de
nuestro país.
Menos mal que existen este tipo de iniciativas (que funcionarán más o
funcionarán menos), porque a mí me hacen sentir que no estoy solo.